19 noviembre 2006

Una anécdota de unos amigos de Pontevedra

En uno de los jardines, Loyola plantó hace años un olivo que ahora está precioso.

Esta es la conversación entre una persona amiga de Loyola y el hermano de la primera que es párroco en un pueblo pontevedrés:

P. : ¿Por quién vas a ofrecer la Misa de hoy?
J.A. : Por nuestro feligrés, el señor “…”

P. : Ni hablar. Ese puede esperar. Hoy la vas a ofrecer por la salud de Loyola

Y como J. A., “un cura submarinista” que ya ha cumplido sus bodas de oro sacerdotales, hay mucha gente rezando por Loyola.
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Gracias por hacernos llegar estas pequeñas pero grandes y bonitas historias