11 agosto 2008

Archivo:Loyola de Palacio: «La energía nuclear es un factor de seguridad en Europa frente al mercado del petróleo»


TEXTO: AMADEU ALTAFAJ FOTOS
8-8-2004 08:50:21


Ni en pleno mes de agosto a orillas del Mediterráneo se separa Loyola de Palacio de su teléfono móvil y de los periódicos, muchos de los cuales dedican sus portadas al alza sin precedentes del barril de petróleo y el impacto de este choque petrolero sobre las expectativas de remontada de la economía europea. La comisaria europea de Energía y de Transportes y vicepresidenta de la Comisión hace un paréntesis en sus vacaciones para propugnar sus recetas para aliviar la dependencia del «oro negro»: más eficiencia energética, apoyo a las energías alternativas y desarrollo de la energía nuclear, que, además, permitiría cumplir el Protocolo de Kioto.

-La escalada del precio del petróleo amenaza con perjudicar las expectativas de las economías europeas y lo peor es que parecemos impotentes ante estas derivas.

-Es obvio que la Unión Europea ni ninguno de los países consumidores controlamos esta situación. El mercado del petróleo es bastante imperfecto, opaco y muy sensible a la especulación. Aunque algunos países lo están pasando mucho peor que nosotros con esta subida, como Estados Unidos, que vive un momento muy sensible con la perspectiva de unas elecciones y cuando parecía que la economía arrancaba. En cambio a nosotros, el euro nos está protegiendo.

-¿Estamos ante una subida temporal o puede ser un choque duradero?

-Hay dos tipos de causas. Unas son estructurales: la recuperación de la economía estadounidense, que incide en un incremento de la demanda, y la fuerte demanda china. Por otro lado, se dan factores psicológicos ligados al riesgo político: Venezuela, con un referéndum complicado, Nigeria con una situación difícil, por no hablar de la situación de Yukos en Rusia o del conflicto en Irak. Sobre el panorama de fondo de un incremento de la demanda, las circunstancias políticas se están valorando de un modo que desemboca en precios tan altos. El mercado petrolero funciona de manera muy opaca y estará sometido por un buen tiempo a especulaciones. Se va a mantener por un buen rato la situación de volatilidad y perturbaciones.

-¿Y cómo podemos defendernos?

-La defensa que tiene Europa es, en primer lugar, seguir mejorando la eficiencia energética. Ya hemos mejorado enormemente respecto de la crisis petrolera de los años 70. En segundo lugar, mediante la diversificación de fuentes, con las energías renovables, el carbón, los contratos a largo plazo del gas y, desde luego, la energía nuclear, que es un factor de seguridad de abastecimiento, de estabilidad de precios y con efectos positivos en términos de reducción de los gases de efecto invernadero.

-Insiste en poner sobre la mesa el debate sobre la energía nuclear, que muchos países rechazan.

-Hace cinco años nadie hablaba de ello pero este debate está ahora sobre la mesa. Finlandia ha decidido aumentar su capacidad y construir nuevos reactores. Suiza hizo un referéndum y decidió mantener la energía nuclear y no sustituirla con otras fuentes. Y Francia acaba de anunciar un nuevo programa de energía nuclear. El debate se va a ir introduciendo en otros países en los próximos tiempos. Europa va a seguir incrementando su consumo energético, muy especialmente de electricidad, y no hay muchas alternativas. Hay que apoyar las energías renovables pero no son suficientes, y aumentar el consumo de gas, carbón y petróleo plantea el problema de incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero.

-En 2002 propuso, sin éxito, una verdadera coordinación de las reservas nacionales de petróleo en la UE. ¿Esta crisis le da la razón?

-En los próximos años la UE deberá volver a debatir el tema de una mayor coordinación de las reservas de petróleo, sin perjuicio del buen trabajo que está haciendo la Agencia Internacional de la Energía. Hay que avanzar en ese sentido porque la UE tiene un mercado energético completamente integrado. Otra iniciativa que impulso concierne a los sistemas de almacenamiento y espero que el nuevo Parlamento apoye esta propuesta. Son temas sensibles para los Estados, porque son capacidades estratégicas, pero si no hay una coordinación de las respuestas ante una crisis se pueden plantear fuertes distorsiones.

Relevo acertado en Bruselas

-El mandato de la Comisión de Romano Prodi se acerca a su fin. ¿Qué retendrán los libros de Historia de estos cinco años?

-La Comisión Prodi ha conquistado algunos de los hitos más importantes de la construcción europea, empezando por la gran ampliación. El pasado 1 de mayo ingresaron diez nuevos países y se ha avanzado mucho con Bulgaria y Rumanía. Esto representa acabar definitivamente con todo lo que supuso el telón de acero y realizar la reunificación de Europa. Otro éxito ha sido la realización del euro. Y en el ámbito de mis competencias, destacaría el lanzamiento del sistema europeo de radionavegación por satélite, Galileo, y el laborioso acuerdo con Estados Unidos para hacerlo compatible con el GPS, así como las medidas de seguridad marítima, los derechos de los pasajeros aéreos, la interoperabilidad y la liberalización del sector ferroviario, la culminación de la liberalización de los sectores del gas y de la electricidad y las redes transeuropeas de transportes con 27 países y de energía, involucrando a los países del sur del Mediterráneo.

-¿Estará José Manuel Durao Barroso a la altura de ese listón? ¿Podrá liderar un Ejecutivo formado por figuras importantes de la política nacional?

-Es un hombre tremendamente capaz. Lo demostró en su momento como titular de Asuntos Exteriores y más recientemente como primer ministro de Portugal. Es una persona muy firme y con las ideas muy claras, capaz de negociar, aproximar posiciones a veces muy encontradas y conseguir acuerdos. Ese talante es clave para que la próxima Comisión sea un éxito. Lo primero que tiene que hacer es consolidar la ampliación, lograr que sea un éxito, la actual y la siguiente. Luego, conseguir el gran empujón que necesita la estrategia de Lisboa. Eso quiere decir que Europa adquiera una mayor capacidad de crecimiento y de desarrollo, que repercuta en la calidad de vida de los ciudadanos.

-¿Qué clase de empujón? porque las recetas ya están sobre la mesa pero algunas de las principales economías europeas se resisten a aplicarlas o arrastran los pies.

-Europa necesita seguir adelante con sus políticas de reformas estructurales. El proceso de globalización es un hecho y se trata de hacerlo funcionar de un modo razonable. Los países que las han hecho están creciendo y tienen economías más dinámicas. Y aquéllos que no han podido o no han querido hacerlo lo están pasando muy mal. Llevamos ya varios años en que en Alemania no despega el crecimiento y eso tiene consecuencias negativas para todos. Ahora parece que sí está arrancando y todos confiamos en que tanto este país como Francia tiren para adelante porque son claves para la economía europea.

-A priori, la elección de un portugués a la cabeza de la Comisión es una buena noticia para España.

-Es enormemente positivo que sea de un país del sur y de la cohesión. Para Europa es clave que no se abandone esta política, seguirá siendo un elemento básico. Cuando algunos países plantean reducir el gasto comunitario, yo me preocupo mucho. Sería un error catastrófico usar como variable de ajuste la política de la cohesión. Por eso es importantísimo que haya un presidente de la Comisión que apoye de forma clara y decidida esas políticas de solidaridad regional.

-España, como los otros países grandes, pasará de dos a un comisario. En ese contexto es de esperar que el Gobierno presione por una cartera importante.

-Yo no voy a decirle al Gobierno qué cartera tiene que negociar para el señor Almunia pero sería importante que España siguiese manteniendo una buena cartera. Pero España mantiene en cualquier caso la figura del Alto Representante de la UE. No está de más recordar ahora que la negociación hace cinco años entre Aznar y Prodi dio unos buenos resultados.

Un «sí» amargo a la Constitución

-El PP critica el resultado logrado por el Gobierno en la negociación de la Constitución pero aun así pide el voto a favor. Explique esa aparente contradicción.

-En las negociaciones, Zapatero no estuvo muy fino, por decirlo suavemente, y Moratinos todavía menos: a cambio de nada y de manera gratuita renunció a una posición tan cómoda en la UE como la que teníamos. Regaló algo que no era suyo sino de todos los españoles. Son errores importantes. Se ha perdido una situación magnífica, que es la que había negociado Aznar y no se ha sido capaz de mantenerla. Eso es un dato objetivo que no se puede ocultar. Pero a pesar de eso, el Tratado Constitucional es globalmente positivo para la UE y para España y hay que votar a favor.

-¿Son razonables las críticas de los nacionalistas al texto constitucional por el asunto de las lenguas regionales?

-Se habían dado unas esperanzas que no estaban sobre la mesa. No veo soluciones fáciles a esa cuestión ni veo dónde quieren llegar. Hay que intentar que de una vez por todas que en España, donde todos estamos haciendo un esfuerzo notable para la difusión de todas las lenguas, el euskera, el catalán o el gallego, dejemos de emplear eso como una arma arrojadiza contra la lengua común de todos los españoles, que el castellano o español, una lengua que compartimos con 400 millones de ciudadanos. Esa es una ventaja clarísima para España y para cualquiera de sus regiones, Cataluña, el País vasco o Extremadura. A mí, me parecería incomprensible que Convergència i Unió votara en contra y nadie en Europa lo entendería. Espero que al final la apoyen.

España en Europa

-¿Cómo ha visto, primero como ministra y luego como vicepresidenta de la Comisión Europea, la evolución de España en Europa? El PSOE sostiene que con Aznar nuestro país se alejó de la familia europea.

-Más que revisionismo, en las declaraciones de algunos veo «papanatismo». Demuestran una falta total de conocimiento de lo que es Europa. Y también observo un seguidismo, que no estoy segura que sea lo mejor para España en Europa. En la época de Felipe González, en Europa se nos veía con simpatía, gente maja y proeuropeos, pero nos consideraban como un país con problemas, pobrecito, con más del 20 por ciento de paro y nada que hacer contra esa situación trágica. Con Aznar, se pasa de la simpatía a la admiración, que es bien distante. Porque España, que parecía tener una maldición bíblica, se convierte en el país que más empleo crea, con unas cifras espectaculares de la noche a la mañana, que crece más deprisa que el resto y acorta rápidamente las distancias con la media comunitaria. Eso sí, entonces España, en vez de decir que «sí» a todo, empezó a plantear sus propios criterios, que no son siempre los que los otros tienen. Son posiciones propias y no de seguidismo de nadie. Si ahora lo que quieren es volver hacia el seguidismo, yo creo que es un error. No se trata de estar en contra de nadie sino de mantener posiciones propias y ejercerlas. Aquí no se trata de ser el más simpático. El discurso de que España se estaba alejando de Europa me parece, además de totalmente falso, de muy poco nivel. España contaba y sigue contando en Europa. A mí me gustaría que el actual Gobierno fuera capaz de mantener el nivel de presencia y de influencia que tenía antes de que llegara al poder. Eso ya no es posible, pero a ver cómo compensan el regalo que hicieron tan generosamente de algo que era de todos los españoles, el peso de España en el Consejo de la UE.

El PP vasco en el corazón

-¿Cómo juzga la evolución reciente del PP en el País Vasco? ¿Se plantea ejercer un papel más activo allí, ahora que se va de Bruselas?

-Lo veo con una enorme esperanza. Espero que la presencia de Jaime Mayor y Carlos Iturgaiz en el Parlamento Europeo permita seguir desarrollando una actividad importante del PP vasco en Europa, que es el partido que ha aportado un mayor número de eurodiputados de la comunidad vasca. En el asunto del terrorismo de ETA, que marca cada día la política vasca, hemos visto lo importante que es la solidaridad en el ámbito europeo. Por ejemplo, con la inscripción no sólo de ETA sino también de Herri Batasuna en la lista europea de organizaciones terroristas. En cuanto a la designación de María San Gil, lo que hay que hacer ahora es trabajar para sacar los mejores resultados posibles en las próximas elecciones. Desde luego sabe que va a contar conmigo para trabajar como lo he venido haciendo estos años con mis compañeros del País Vasco.

-¿En qué puede traducirse esa oferta en términos prácticos?

-Pues como siempre, en mucho trabajo. Aunque el 1 de noviembre me volveré a España y espero poder tomarme un respiro, por no decir un año sabático, porque los últimos 15 años han sido tremendos.

-ETA ha vuelto a atentar, después de una larga pausa que algunos atribuyeron a los atentados del 11-M y el cambio de Gobierno.

-Si ETA no había actuado hasta ahora es porque se había conseguido parar y prevenir, gracias a la acción de las fuerzas de seguridad y del Estado de Derecho. Pero es una amenaza contra la que hay que seguir luchando. Los atentados islamistas del 11-M no tenían que hacernos olvidar la realidad de ETA, que ha estado asesinando y sigue atentando. Si no hace más barbaridades es porque se la ha parado. Pero tiene su propia estrategia y va a seguir adelante. Lo que hay que hacer es seguir manteniendo la unidad democrática y pensar que, aunque es un camino largo, estamos más cerca del final de ETA. Estoy segura que el Gobierno va a reaccionar como lo venía haciendo el anterior, desde la unidad democrática frente a los terroristas.

10 agosto 2008

Sólo 17 mujeres han ocupado carteras ministeriales de 1981 al 2004


El libro “Yo fui ministra”, recoge el testimonio de las ministras de la democracia.

El libro “Yo fui ministra” de la periodista Cristina Larraondo, prologado por Leopoldo Calvo Sotelo, primer presidente que incluyó a una mujer en su gobierno, fue presentado anoche en Madrid con la presencia de 7 ex ministras: Soledad Becerril, Rosa Conde, Carmen Alborch, Isabel Tocino, Pilar del Castillo, y otras más.

En la presentación del libro hubo un recuerdo, por parte de las ministras del PP, a Loyola de Palacio.

09 agosto 2008

Rail Transport


[PDF]

The European and Italian Rail Transport Scenario: The Role of ...

Formato de archivo: PDF/Adobe Acrobat - Versión en HTML Ms Loyola de Palacio. Speech pronounced at. FORUM. ON THE TRACKS OF GROWTH ....Loyola de Palacio, July 2006. unfinished.

08 agosto 2008

Loyola De Palacio launches Interconnectivity of Mashrek Gas Market to EU Internal Market and Supports Reforms in Egyptian Energy and Transport Sector


Loyola de Palacio, Vice-President of the European Commission in charge of Transport and Energy, paid a visit to Egypt from 25th to 27th September 2004 to underline the importance of practical steps to increase regional integration of energy and transport networks, within the framework of Euro-Mediterranean co-operation and the European Neighbourhood Policy. Loyola de Palacio also inaugurated the GALILEO office in Cairo.

enlace

07 agosto 2008

Loyola



Curry Valenzuela

14/12/06

Solo tenía 56 años al morir antesdeayer pero parece haber sido una política de hace mucho tiempo, no al uso de lo que se lleva hoy, que decía lo que pensaba, pensaba lo que quería, carecía de complejos, lleva su ideología en la solapa, no hablaba tal y como enseñan los expertos en telegenia que contratan los partidos para que sus dirigentes hablen con uniformidad y se comportaba como lo que era: una mujer trabajadora, inteligente, luchadora que resultaba ser en privado igual que en público: ella misma.

Loyola de Palacio era lo más alejado de la mujer-cuota que cualquiera puede imaginarse. Ni que decir tiene que no fue ministra-cuota. ¿Se la imaginan posando para el "Vogue" ante la puerta de La Moncloa? No, para ella la cuota era la que la Unión Europea nos subiera la cantidad permitida de subvención a los productores del aceite de oliva, para lo que dedicó semanas en convencer a aquel comisario austríaco que llegó a España creyendo que un olivo es un arbusto. Fue la única ocupante del ministerio de Agricultura en toda la historia que se hizo popular. Y se hizo popular porque agricultores y ciudadanos de los que nunca pisan el campo comprendieron que la ministra era capaz de dejarse el pellejo para defender los intereses de los hombres del campo y de los consumidores que llenan los carritos en los supermercados sin fijarse en tonterías de mujer-cuota, mucho menos en si repetía traje de chaqueta por tercera vez esa semana o si llevaba varias horas con una carrera en la media; o sea, como una trabajadora normal y corriente.

Independientemente de su sexo, era una de los últimos políticos que hemos visto en este país que nunca nos han dado la impresión de que actúan guiados por las encuestas, o para sacar más votos en las próximas elecciones, o para beneficiar más a los seguidores de su partido que a los de enfrente. Dura con el Gobierno cuando estaba en la oposición, luego era amable y deferente con sus adversarios; peleona cuando estuvo ella en el Ejecutivo, dedicaba sus lanzas contra los intereses de la generalidad de los españoles. En resumen: fue una gran persona. Y cuando una gran persona se dedica a la política acaba siendo una gran política. Descanse en paz.

06 agosto 2008

Loyola de Palacio, cuando una amiga se va...


por Rosa Villacastín:

14/12/06

Hoy pensaba escribir de las Navidades, de lo difícil que es mantener el tipo después de haber asistido a no se cuentas fiestas, cócteles y presentaciones de todo tipo, y de que algo habría que hacer para evitar este derroche tan absurdo de comida y bebida cuando hay tanta gente que no tiene un trozo de pan que llevarse a la boca.

Había elegido este tema porque me parecía oportuno, pero todo cambió anoche, cuando al llegar a mi casa, escuché en la Cadena Ser que Loyola de Palacios había muerto, a consecuencia de un cáncer cruel. No por esperada la noticia, me causó menos dolor. De hecho en el avión que me traía de Barcelona estuve hablando con Paloma Gómez Borrero, gran amiga suya, de lo preocupadas que estábamos porque aunque sabíamos que había colaborado muy activamente en el homenaje que se le dio a Fraga hace unos días, también sabíamos que su enfermedad avanzaba irremediablemente, sin que ella ni los médicos, pudieran hacer nada por retrasar un final que, no suponíamos tan cercano.

Conocí a Loyola cuando irrumpió el partido liderado por Fraga en el panorama nacional. Llegó de la mano de Fernández de la Mora, hasta que muy pronto empezó a destacar por sus firmes ideas, por su vitalidad y por su alegría. Congeniamos enseguida porque era difícil no hacerlo con alguien que no tenía dobleces, que decía las cosas tal como las pensaba.

Fue en esa época cuando me presentó a Ana y a Urquiola, sus hermanas, de las que siempre se sintió muy orgullosa y un poco madre. De ellas y de todas aquellas personas que le rodeaban porque aunque Loyola no tuvo hijos, sí tuvo un sentido maternal muy desarrollado. Durante muchos años seguí sus pasos personales y profesionales, sus éxitos políticos -por merecimientos propios y no porque medrara alrededor de los mandamás de su partido-, su tenacidad para hacer frente a la adversidad.

Trabajadora incansable no era difícil imaginar por aquel entonces que si un día el PP llegaba al poder, ella ocuparía un destacadísimo lugar en el primer gobierno de Aznar, como así fue. No creo que Loyola pidiera la cartera de Agricultura, ni más tarde la de Comisaría Europea, se las ofrecieron y ella las aceptó porque ese era su deber y porque siempre estaba dispuesta a cumplir con aquellos deberes que los lideres de su partido le encomendaban.

Quiénes no la conocían y tuvieron oportunidad de hacerlo en Madrid o en Bruselas, siempre decían lo mismo: qué mujer tan estupenda, que gran política.

El momento más duro de su vida fue sin duda cuando a Ana, su hermana, le diagnosticaron un cáncer. Sufrió mucho pero nunca dejó entrever su dolor. Y el más dulce, el nacimiento del hijo de su hermana Urquiola, un precioso niño, al que le hubiera gustado ver crecer y abrirle los ojos al mundo. No ha podido ser, y Loyola se ha ido sin hacer ruido, discretamente como le gustaba vivir, lo que no impide que hoy muchos amigos hayan tenido que contener las lágrimas al enterarse que se ha ido y no han podido despedirse de ella.

Hoy volverá a su tierra vasca, donde están sus raíces, donde está la casa familiar, y donde estoy segura encontrara el descanso que no tuvo en los últimos meses de vida, y sobre todo la paz. Esa palabra, que en ese lugar, adquiere un sonido y un significado diferente.

publicado en Diario Directo

05 agosto 2008

Loyola de Palacio esboza una estrategia para encarar los retos enérgicos en un mundo cambiante.


Archivo: La Unión Europea (UE) debe enfrentar numerosos retos en el sector de la energía, entre los cuales el suministro energético sin duda constituye el más importante de todos. A fines del año 2000, la Comisión Europea publicó un Libro Verde sobre el asunto, que fue un peldaño en el camino para un debate franco sobre la política energética. Dicho debate, que aún continúa, implica a todos los actores europeos, no únicamente a los proveedores de la energía y la industria energética, sino igualmente a los consumidores y los sectores no energéticos, tales como los encargados de formular las políticas, ya sean europeos o no.

El Libro Verde parte de una innegable realidad: la UE depende particularmente del exterior para su suministro energético, en una proporción de casi 50%. Por otra parte, los expertos pronostican un aumento de esta dependencia de hasta un 70% para 2020-2030. Y esta situación sería agravada aún más dentro del contexto de la expansión, dado que la UE se verá enfrentada con una creciente demanda, una creciente dependencia en cuanto a los combustibles importados, además de la dificultad de controlar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las estrategias futuras
Gracias al Libro Verde se ha iniciado una discusión a fondo en torno a la seguridad del suministro energético. De su parte, la Comisión Europea ha formulado algunas ideas al respecto.

Ante todo, demuestra que un enfoque proactivo hacia la economía energética es la etapa primera y crucial que permitirá desarrollar una política de provisión energética sostenible. En los transportes, que dependen del petróleo en casi un 100%, un mejor control de la demanda puede servir para reducir la dependencia masiva de los combustibles fósiles. Tal como en el caso de los edificios, una utilización más racional y eficiente de la energía llevará a reducciones inmediatas de las emisiones de gas de efecto invernadero. La economía energética es uno de los pilares de un suministro energético sostenible.

El segundo pilar se sitúa al nivel de la política europea de apertura de los mercados interiores de energía y gas. La adopción de las directivas para la electricidad y el gas y su implementación dentro de los derechos nacionales han permitido hacer grandes avances en cuanto a la apertura de los mercados a la competencia. No obstante, aún existen ciertos obstáculos y mucho queda por hacer para garantizar el funcionamiento óptimo del mercado único y lograr un mercado armonizado, más bien que la yuxtaposición de 15 mercados liberalizados.

Es dentro de estas miras que, en marzo 2001, la Comisión ha propuesto un nuevo paquete de medidas encaminadas al logro del mercado interior de la energía, que prevé abrir el mercado para todos los clientes industriales en 2003 en el sector eléctrico y en 2004 en el sector del gas, y para todos los clientes residenciales en 2005. Mas esta apertura deberá efectuarse dentro de un contexto de competencia regulada. En particular, será cuestión de que los Estados miembro designen un organismo encargado del control activo del mercado, es decir, el equilibrio entre la oferta y la demanda, los pronósticos de evolución, las perspectivas o los trabajos de construcción de capacidades complementarias, y el grado de competencia en el mercado. En efecto, es esencial para nosotros que la liberalización no se realice en detrimento de la seguridad del suministro y del servicio público.

El tercer instrumento indispensable para un suministro sostenible de la energía es la tecnología. Hoy día existe toda una gama de tecnologías para una producción energética y una utilización más racional y eficiente de energía. La enorme expansión de la industria de energía eólica europea en el curso de los últimos diez años es un ejemplo prometedor que las otras industrias renovables harían bien en seguir. De igual modo, las empresas europeas son líderes mundiales en las tecnologías menos contaminantes del carbón. Dichas tecnologías pueden reducir en la mitad las emisiones de las centrales que utilizan carbón. La industria en el mundo entero puede beneficiarse con nuestra innovación.

En lo que a las tecnologías nucleares se refiere, la UE continuará persiguiendo la investigación tecnológica para proveer las más altas normas de seguridad y la mejor gestión posible de los desechos radioactivos.

Pues a mi parecer, la energía nuclear es indispensable para la seguridad futura del suministro europeo. No sólo constituye un elemento importante para la diversificación de nuestro suministro, sino también nos permite evitar cientos de millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Así pues, a mi modo de ver, para la realización de nuestros objetivos de Kioto resulta esencial mantener abierta esta opción.

Transparencia y estabilidad
Finalmente, desearíamos obtener una mayor transparencia y, ante todo, una mayor estabilidad respecto a los mercados de la energía. En parte, podemos utilizar las estructuras existentes, en particular entablar el diálogo entre productor y consumidor con los países productores de petróleo. Mas igualmente desearíamos aumentar nuestra colaboración con los socios clave del sector de la energía. Uno de éstos es Rusia, un aliado energético de larga data con el cual estamos desarrollando actualmente una asociación estratégica. Para Rusia, la UE ya es su principal socio comercial y la energía representa, en términos de valor, 45% de las exportaciones rusas a la UE. Para la UE, alrededor del 20% de nuestras importaciones de petróleo y el 40% de nuestras importaciones de gas provienen de Rusia. Así, dentro del cuadro de nuestro objetivo de abrir e integrar mercados de energía, junto con los rusos, examinamos los intereses comunes en nuestras relaciones de energía y las áreas en las cuales podemos hacer verdaderos progresos hacia una asociación.

Desde nuestra reunión en noviembre 2001 con el Presidente Putin, hemos identificado numerosas medidas específicas a corto plazo e importantes temas que merecen un examen detenido más adelante.

Paralelamente, también esperamos favorecer la colaboración con nuestros socios en el Sur del Mediterráneo, en América Latina, en Africa, en la Región del Mar Caspio y en Asia.

La cooperación internacional
Al publicar su Libro Verde, la Comisión Europea espera haber colocado la estrategia del suministro energético claramente dentro de su contexto más amplio. Y ese contexto es mundial. Como queda demostrado una vez más por los últimos acontecimientos internacionales, es necesario que actuemos en armonía – para abordar los problemas mundialmente, nos hace falta una visión global.

En primer lugar me referiré a los acontecimientos geopolíticos. El 11 de septiembre de 2001 marcó el comienzo de una nueva etapa en las relaciones internacionales. Las incertidumbres debidas al ataque terrorista en los Estados Unidos y la respuesta que siguió al mismo ejercerán un impacto no sólo sobre las regiones afectadas directamente, sino sobre el mundo entero. El impacto sobre los mercados energéticos dista mucho de ser claro, tal como lo demuestran ampliamente las recientes variaciones del precio del petróleo.

En segundo lugar, las orientaciones de la demanda energética conllevan consecuencias para todos nosotros. Las presiones mundiales en materia de las reservas globales de combustibles fósiles limitadas arriesgan crear dificultades para las generaciones futuras. Por ejemplo, tomemos la explotación del carbón. En ciertos países, el carbón es el combustible favorito para la producción de electricidad. La tecnología para una utilización más racional del carbón como generador de electricidad ya existe. ¿Acaso estamos dispuestos a efectuar las considerables inversiones necesarias para beneficiarnos de ellas? El cambio climático así lo exige.

En cuanto a los recursos de petróleo, el problema no ha cambiado: todos los países demandan un mejor nivel de vida, en el cual el petróleo es cada vez más solicitado, en particular para el transporte y la electricidad. ¿Pero cómo podemos satisfacer las necesidades sin al mismo tiempo acelerar el cambio climático y poner en peligro la seguridad del suministro?

En cuanto concierne a la electricidad, la generación nuclear – de poca emisión de gases de efecto invernadero – aparentemente es atractiva, pero es necesario que mantenga los más altos niveles en materias de seguridad y gestión de los desechos. Esto es una necesidad urgente.

Conclusión
Nosotros, como los actores de la política energética, tenemos una responsabilidad para con nuestros ciudadanos – nuestro modo de vida depende de un suministro de energía fiable, asequible y limpio. Mas igualmente tenemos un deber para con las generaciones futuras. Por ende, es nuestra obligación desarrollar visiones duraderas que aseguren el suministro de energía, al mismo tiempo de reducir al mínimo su impacto sobre el medio ambiente y tratar los recursos a nuestra disposición de la mejor manera posible.

Cada una de nuestras regiones tiene mucho que ofrecer. Pero el problema energético es un problema mundial que exige respuestas mundiales. Es urgente abordar el debate de frente, cara a cara a las realidades del presente. Más allá de las discusiones regionales, hace falta emprender un diálogo fructífero al nivel mundial. Unicamente semejante diálogo global permitirá mantener un desarrollo sostenible y asegurar a las próximas generaciones un porvenir para nuestro planeta


Loyola de Palacio es Vicepresidenta de la Comisión Europea, a cargo de Transporte y Energía.