14 septiembre 2006

LOYOLA ES ÚNICA

Loyola de Palacio
Rompiendo mi silencio como excepción por una personalidad que sufre, Loyola de Palacio, quiero escribiros esta carta que seguro, a muchos de vosotros, os hará sentiros unidos al mismo sentimiento.
Cuando Loyola llegó a nuestro sector, La Gaceta Rural fue muy crítica con ella. En un editorial en la semana de su nombramiento, mi padre y yo la llamábamos "advenediza ignorante"…nuestro candidato, evidentemente, había sido otro.
En breves semanas Loyola nos demostró de que pasta estaba hecha. Reunió, consultó, se informó, aprendió y el resultado fue una gestión sobresaliente y un química excelente con el sector.
Sus batallas en Bruselas (cesta de fresas incluida) fueron duras, pero como ella decía: "las batallas que no se dan están siempre perdidas". Y ganó la batalla de la reforma de la OCM del aceite de oliva.
En poco tiempo, el Ministerio de Agricultura captó la atención de todos los medios de comunicación, habitualmente indiferentes, en la persona de Loyola y el interés de la sociedad por los asuntos agrarios. Estábamos de moda gracias a ella. Todo el esfuerzo que hacíamos los medios especializados en difundir las necesidades del sector sin mayor éxito, estaban de actualidad. Loyola "le gustaba" a las cámaras, daba bien, transmitía bien, y tenía detrás a un extraordinario profesional, Paco De Lafuente, dando un toque de "lo social" a un Ministerio tradicionalmente e incomprensiblemente árido.
Supo elegir equipo, personas volcadas, trabajadoras, dialogantes y con auténtica vocación de servicio público. Por sí solo esto demuestra su inteligencia. Aquella casa de Atocha tenía un aire fresco, operativo, dinámico. Ganadería no tenía Director General, mi padre se empeñó en hablar con Loyola y explicarle la imperante necesidad de ese cargo. Y vino el Quinti. Poco importaba de qué color era, encajaba perfectamente en el perfil general de "sus gentes". Y todos echamos de menos al Quinti cuando se fue, cuando "lo fueron" en una esperpéntica crisis de "vacas locas". Y todos sentimos un buen presagio para la Dirección de Alimentación cuando llegó Curro a pesar de la campaña emprendida contra él. Sus hechos hablan por sí solos. Y tantos otros a los que le debemos su buen hacer en aquella media legislatura con Loyola al frente.
He tenido el privilegio de tratar a Loyola en muchas ocasiones. Es un animal político nato, es una mujer llena de humanidad, es una perfecta conversadora llena de humor e ironía, de sutileza y cuando la situación lo requiere, dura como el acero.
Y es joven, vital, coqueta. En una sectorial en la que el anfitrión era Pepe Valín, hicieron excursión a Ciudad Rodrigo y Loyola aceptó la invitación de mi padre para dormir en nuestra casa. A la mañana siguiente, Loyola reclamaba una cartera antes de reunirnos con los Consejeros que esperaban en la Plaza Mayor con el Alcalde. La cartera no aparecía y todos nos agitábamos buscándola sin saber muy bien su importancia. Como el tiempo apremiaba le pregunté - ¿Pero que tiene la cartera, algún papel importante?- Me contestó – No! Es mi estuche de pinturas y maquillaje!!!. Lo resolvimos con mis medios de a bordo.
En una Feria de Salamanca, yendo en el coche, mi dijo riéndose – "Anita! He pasado el ecuador" – Le contesté – "Y dentro de nada te nos van a llevar, a otro cargo más importante, a misiones más acorde con tus capacidades. El PP tiene que sacarte el jugo para nuestra desgracia". Pero no fue del todo así. Nos la quitaron, pero nunca supo este Partido lleno de partidillos y clanes aprovechar a Loyola, o mejor, no quisieron algunos. Se debieron decir, cualquier cosa menos dejarla en la política nacional que puede poner en evidencia nuestra minusvalía!!. El mediocre siempre es temeroso de la valía destacada entre sus próximos. Que gran siervo si tuviera gran señor!!! podría decirse en el caso de esta extraordinaria mujer.
Ya he recordado alguna vez la frase de un buen amigo mío de IU un día de charla sobre el Ministerio y sus actuaciones. Me dijo –"desengáñate Ana, desde Loyola de Palacio no hemos tenido un buen ministro de Agricultura".
Gracias a su buen amigo Joaquín Dominguez y a Paco De Lafuente estoy informada día a día de su situación. Espero, confío que su naturaleza excepcional y su gran espíritu combativo venzan esta lucha.
Hace poco, Joaquín me envió unas fotos de la inauguración este verano de la plaza que lleva su nombre en Caldas de Reis con un mensaje del que les reproduzco este párrafo: …."Me contestó diciéndome que precisamente el día de San Luis había decidido tomarse en serio su dolor de espalda y de pierna y la tos que no cesaba, ingresando en Galdácano. El lunes 28 ya estaba diagnosticada. Me puso un sms cuya redacción, escueta y estremecedora, refleja perfectamente su carácter y su forma de encarar las situaciones difíciles: "Tengo cáncer. Me voy a Houston. Besos. Loyola".
En lo que a mí respecta, estoy desolada por este bache en su vida. Mi familia está unida a mí en este sentimiento y todos esperamos el feliz final de su batalla.
Con todo mi cariño
Ana de Rojas
Directora de " La Gaceta Rural "