31 enero 2009

I Escuela Internacional Loyola de Palacio


Esta semana se ha celebrado la I Escuela Internacional Loyola de Palacio, que ha tenido como escenario Bruselas.

Con esta iniciativa los jóvenes del Partido Popular han querido rendir homenaje a Loyola de Palacio, fundadora de Nuevas Generaciones. Entre los numerosos cargos que ocupó la homenajeada, destacan el haber sido la primera mujer Ministra de Agricultura en España, y la primera española en ser Vicepresidenta de la Unión Europea.


28 enero 2009

"El motor de la UE es la Europa de la cultura, los valores y la libertad"


Archivo:

- Loyola de Palacio, vicepresidenta de la Comisión Europea, participó en la jornada "Diálogos sobre Europa. El sentido de la reforma institucional", celebrada en la Universidad de Navarr

Según Loyola de Palacio, el Tratado de Niza es imprescindible para poder discernir cómo será la UE en el futuro.


"El problema de la inmigración que vemos en la Unión no es más que la fiebre de un mal mucho más grave. La situación proviene de muchos países del mundo donde hay un gran nivel de pobreza, de falta de educación y de falta de desarrollo que no es, bajo ningún concepto, tolerable. Occidente tiene que tomarse muy en serio la cooperación con dichos países". Así lo aseguró Loyola de Palacio en la Universidad de Navarra. La vicepresidenta de la Unión Europea intervino en la jornada 'Diálogos sobre Europa. El sentido de la reforma institucional', organizada por la Red de Información Europea en Navarra, en colaboración con la Comisión Europea, el Gobierno foral y el centro de Estudios Europeos la Universidad de Navarra.

Loyola de Palacio aprovechó la invitación del Gobierno de Navarra para dialogar sobre el futuro institucional de la Unión. Así, la ex ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación explicó que "la cumbre intergubernamental de Niza proporciona un pretexto para estos encuentros: los Diálogos sobre Europa. El Tratado de Niza era una nueva oportunidad para resolver los asuntos que no se decidieron en las Cumbres de Maastricht y Amsterdam".

La jornada universitaria celebrada en Pamplona se enmarcó dentro de otros 200 debates que ya se han celebrado en toda Europa para discutir el futuro de la UE. "Europa somos todos, y esto lo tienen que comprender los ciudadanos europeos", aseguró.

Según De Palacio, el Tratado de Niza, que se ratificará en 2004, es imprescindible para poder discernir cómo será la Unión en el futuro, "porque nos abre las puertas a la ampliación. No obstante, es un Tratado que se queda modesto en algunos aspectos. En Niza se ha avanzado en terrenos como el tamaño de la Comisión, la ponderación de voto del Consejo y la ampliación de materias que serán aprobadas por mayoría cualificada. El presidente de la Comisión también reforzará sus poderes".

Cuatro asuntos pendientes

Para la vicepresidenta de la Comisión todavía quedan por resolver cuatro asuntos: "La aprobación de la Carta de Derechos Fundamentales que, en Niza, tan sólo ha sido proclamada; la simplificación de los tratados vigentes; el reparto de competencias y de las materias de cada una de la instituciones para poder definir mejor el principio de subsidiariedad; y poder potenciar el papel de los parlamentos nacionales en la construcción europea".

"El futuro de la UE -continuó- se encuentra en las generaciones más jóvenes, que no vivieron la Segunda Guerra Mundial. La amenaza de la guerra ha desaparecido. La memoria de las generaciones jóvenes de la UE de estos hechos es una memoria leída o estudiada, no vivida".

En la jornada europea de la Universidad de Navarra intervinieron también el rector, José Mª Bastero; el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno foral, Francisco Iribarren; el director general de Economía, José Ángel Zubiaur; el parlamentario europeo Javier Pomés (PP); el embajador de Hungría en España, Pál Varga; los senadores por Navarra José Iribas (PP) y Carlos Chivite (PSOE); y el director del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Navarra, Enrique Banús.

27 enero 2009

Loyola de Palacio opina sobre las infraestructuras de transporte en la Europa del futuro


Archivo:5 al 12 de Junio de 2004

La Comisión Europea y la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo del Parlamento Europeo organizaron, el pasado 8 de junio, un seminario sobre “Wider Europe for Transport” en Santiago de Compostela. Para explicar a los medios de comunicación los principales proyectos de transporte en la Europa del futuro, la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Transportes y Energía, Loyola de Palacio, ofreció una rueda de prensa al término del encuentro.

El seminario se centró en las infraestructuras de transporte. Después de la ampliación de la Unión Europea, dos tercios de los corredores y áreas paneuropeos actuales se encuentran dentro del territorio de la UE, mientras que sólo un tercio permanece fuera de la Unión ampliada. Además, a la luz de los desarrollos globales económicos y políticos de los últimos años, es necesario revisar el concepto de dichos corredores paneuropeos e identificar proyectos prioritarios en el marco de la nueva política de vecindad de la Comisión que se desarrollará con Rusia, países de la antigua URSS y del Mediterráneo. El encuentro fue inaugurado por el Presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga y la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. La primera conferencia del encuentro, “Comunicaciones para la paz” la impartió la vicepresidenta de la Comisión Europea.

26 enero 2009

Vasca, española y europea

Archivo:Medio siglo de Europa por Loyola de Palacio

publicado el Jueves, 11 de mayo de 2000 EL MUNDO periodico


TRIBUNA LIBRE
LOYOLA DE PALACIO

Medio siglo de Europa


El proceso de construcción europea tiene legítimo derecho a conmemorar su medio siglo de existencia con una doble alegría. En primer lugar, porque la semilla plantada el 9 de mayo de 1950 por Robert Schuman se ha convertido en árbol frondoso, a cuya sombra ha crecido una nueva Europa en paz y en prosperidad. Pero en segundo lugar, resulta necesario añadir que el proceso europeo debe afrontar los confines entre el siglo XX y el XXI con la ampliación de sus actuales fronteras, para pasar de los 15 miembros actuales a los 27, sin olvidar los ocho previsibles nuevos candidatos que también desean integrarse en el gran recinto que proféticamente anunció Robert Schuman hace ahora 50 años, cuando propuso el nacimiento de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero entre Francia y Alemania.

En aquellos momentos, Robert Schuman no cumplía un acontecimiento rutinario de los usos diplomáticos vigentes hasta entonces, porque su propuesta saltaba la barrera infranqueable de los acuerdos bilaterales entre naciones -donde nadie renunciaba a determinados abandonos de soberanía- para implantar una institución superior capaz de regular las dos industrias francoalemanas de armamentos. Esta nacía con vocación de «realizar las primeras bases concretas de una Federación Europea indispensable para la preservación de la paz».

Se obtenía una cláusula de paz, en primer lugar, cuando todavía el rescoldo de la II Guerra Mundial alumbraba bajo las ruinas de las ciudades destruidas seis años antes, pero además, se proponían, por encima de las fronteras, acuerdos plurinacionales, aceptados por los representantes parlamentarios de todos los países, dispuestos a delegar parcelas de su propia soberanía en una organización común, con atribuciones para lanzar directivas que debían ser aprobadas por las naciones participantes en el conjunto.

Desde entonces, Europa ha crecido como identidad superior gracias a la buena voluntad de los estados que firmaron los Tratados de Roma, de Maastricht y de Amsterdam, además del Acta Unica, etapas todas ellas convergentes, para asociarse en una figura sin precedentes dentro del Derecho político, a la que hoy todavía no se le ha encontrado etiqueta jurídica de entendimiento universal. La anterior Conferencia Intergubernamental, con gran modestia, habló de una Europa sui generis y, todavía esperamos los europeos que esta formidable masa de recursos y culturas llamada Europa encuentre en el diccionario político su propia autodefinición.

El original camino abierto en la Declaración del 9 de mayo de 1950 encierra un método de trabajo, que posiblemente sea su más precioso legado, y que debemos recordar cuando Europa se encuentra en un momento crítico ante el fenomenal acontecimiento de la gran ampliación pendiente.

Hace 50 años Robert Schuman decía lo siguiente: «Europa no se realizará de golpe, ni tampoco como una construcción conjunta. Europa se hará por realizaciones concretas, destinadas en primer lugar a una solidaridad de hecho». Era la táctica del paso a paso, la que nos enseñó Robert Schuman para sostener de manera simultánea el crecimiento de la solidaridad y, a la vez, frenar las imprudencias que algunos impacientes, tan llenos de buena voluntad como de escaso sentido, pretendían cambiar con tácticas de aceleración.

Es seguro que la Unión Europea tendrá que reformar las reglas que han servido para reagrupar los seis países del Tratado de Roma en los 15 actuales, y ahora debe afrontar de nuevo las tres grandes cuestiones, llamadas con razón «los residuos de Amsterdam», para poder encajar en el marco institucional a los nuevos países, todavía hoy candidatos, pero destinados a terminar con un sillón en el Consejo de Ministros de la Unión Europea.

Sobre esta cuestión no caben ambigüedades ni trapisondas, porque todos ellos tienen la voluntad de unirse a sus hermanos que se libraron del dominio soviético y han alcanzado una espléndida prosperidad.

Puesto que todos estamos de acuerdo en abrir la actual Unión Europea a nuevos miembros, me parece indispensable recordar, cuando se cumplen 50 años de la Declaración de Robert Schuman, que la construcción europea debe realizarse con prudencia, con un cuidadoso ritmo de la marcha paso a paso, porque haríamos un flaco favor a los nuevos miembros adheridos, por un lado, y a la total organización del actual Grupo de los Quince, si impusiéramos la precipitación en los procesos de adhesión.

La Europa al borde del siglo XXI no es la Europa de la posguerra mundial y, por lo tanto, nuestros problemas futuros son diferentes a los que Robert Schuman soportó cuando hizo su propuesta hace 50 años.

Es cierto que las diferencias políticas son enormes entre 1950 y el año 2000 y que ahora serán más fáciles ciertas cosas que entonces eran terribles, ya que en nuestro tiempo no son los problemas de la paz y de la guerra entre sus países miembros los que tratará de remediar la Unión Europea del siglo XXI, sino el ajuste leal entre los Quince y las conversaciones con la larga lista de aspirantes a ser socios del club.

Es otro orden de dificultades el que nos aguarda... a partir del 2002, pero personalmente no creo que sean insuperables, ni que puedan desembocar en el fracaso. Cuando Robert Schuman hizo su propuesta de unión entre las industrias del carbón y del acero de Francia y Alemania fue calificado por determinados políticos franceses como el conductor de un «complot legal». Medio siglo más tarde los que acusaban a Schuman sólo podrían pedir perdón por tanta ceguera y tanto odio.

A nuestra generación le queda protagonizar la segunda parte del proceso y, esperamos haber aprendido las lecciones de Robert Schuman. Europa sabe que puede hacerlo a la sombra de unas banderas que pregonan como lema europeo la «unidad en la diversidad». Así queremos ser, unidos y diversos.

Loyola de Palacio es vicepresidenta de la Comisión Europea.

23 enero 2009

Archivo: Loyola visita Canarias


Ir al índice de TenerifeMiércoles, 7
enero 2004

MEDIO AMBIENTE
Loyola de Palacio llega el día 9 para inaugurar las seis casas del ITER

EL DÍA, S/C de Tenerife

La dirigente del Partido Popular y vicepresidenta de la Comisión de las Comunidades Europeas del Transporte y la Energía, Loyola de Palacio, estará en la Isla el próximo día 9 de enero, invitada por el Cabildo de Tenerife, para inaugurar las seis primeras viviendas bioclimáticas que el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) ha construido en el Parque Tecnológico de Granadilla.

Estas seis casas constituyen el final de una primera fase, sobre un total de 15 unidades previstas, que estarán situadas en unos terrenos cercanos a la costa, a lo largo de un barranco seco. La zona se ha elegido atendiendo a sus óptimas condiciones climatológicas, tales como vientos del noroeste casi constantes; gran asoleamiento, además de escasez de lluvias y aridez del territorio.

Por otra parte, el lugar está cercano al mar, lo que facilita poner en práctica experiencias de desalación del agua a partir de la utilización de energías renovables.